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Friday, December 6, 2013

Para esta Navidad: regalá Paraná!


Ellas son mujeres jóvenes y emprendedoras de nuestra ciudad, que han apostado por ideas nuevas, frescas, y sobre todo han creído en Paraná.


Paula y Fabiana Marizza, Natacha Farias, Eugenia Blanco, Solange Bacaluzzo, Vanina Manavella y Constanza Muzzo, nos cuentan cómo empezaron sus negocios y qué productos y servicios ofrecen a la gente de la región.

Para estas fiestas, te presento sus distintas propuestas para que cuando regales...
REGALES PARANÁ!

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MALALA PARTY KIDS

Solange Bacaluzzo



Solange es arquitecta, trabaja en la Subsecretaria de Arquitectura de la provincia de Entre Ríos y en su estudio. Pero entre obra y obra, proyecto y proyecto, se divierte creando para los demás. En un principio, mientras vivía en Córdoba, entre maquetas y tesis, creó el proyecto Malala Kiu: bisutería de autor y accesorios junto con su amiga Cecilia. Fue su fuente de trabajo una vez que volvió a la ciudad, mientras conseguía sus primeros trabajos como arquitecta. "Mis accesorios me entretenían, y después ese hobbie se transformó en un trabajo real, viajaba a Buenos Aires a comprar la materia prima y organizaba Ferias y Stands para ofrecer los productos".

¿Cómo surgió Malala Party Kids? 
La maternidad hizo que se vuelva incompatible las piedritas y mi bebe (risas).
Todo surgió más que nada por incentivo de mi familia y amigos, ya que solo por mero placer, me dedicaba a embellecer los cumpleaños y bautismos de mis sobrinos e hijos de mis amigas. Cuando llegó mi príncipe Robertino, me convertí en una obsesiva por hacer de sus fiestas un evento inolvidable. Y así, de a poco, cambié de rumbo y surgió este emprendimiento.

¿Trabajas sola?
Por el momento sí. Creo que si mi papá estuviera vivo con nosotros sería el primero en ayudarme en hacer mis ideas realidad con sus manos laboriosas, pero me acomodo bien. Además soy poco delegadora, me gusta que todo este perfecto o por lo menos con mi estilo. 

¿Qué podemos encontrar en Malala Party Kids? 


Me dedico a las celebraciones de todo tipo: cumples, bautismos, aniversarios.
Todo evento que necesite de una tarjeta de invitación con diseño único, souvenirs, banderines, ambientaciones en general. También ofrezco el alquiler de manteles coloridos para las mesas principales, el armado de los candy bar (mesas con golosinas personalizadas). Ambientaciones, con frascos vintage, bandejas y todo lo que hace que una fiesta sea soñada.
No hay edad para mis servicios, ahora estoy organizando un cumple de 80 de una señora muy coqueta y a la cual le estoy haciendo souvenirs divertidísimos para todas sus amigas. 

¿Algo especial para Navidad y fin de año?
Para las fiestas estoy preparando centros de mesas, monedas de chocolate en cajita para los invitados, bolsitas de garrapiñadas y confites de chocolates. Todo con un diseño único y especial.

¿Qué te diferencia? 
El diseño. Me dedico sobre todo al diseño de cada producto. En cada etapa de mi vida, diseño cosas distintas. Creo que tengo la capacidad de generar proyectos que sobre todo me gustan a mí y me entusiasma la idea de no dedicarme siempre a lo mismo. 
Me emocionó ver tanto una señora caminando por la calle con mis collares locos, cuando decoro y ambiento un local de ropa en la peatonal de Paraná, como cuando mis amigas entregan tarjetas de cumple hechas por mi o cuando veo terminada una casa con la que estuve horas y horas dibujando y diseñando hasta la cañería del agua.





Quiero agradecer, a mis familiares y clientes por confiar en mi, por alentarme y sobre todo por el apoyo incondicional de mis amigas que buscan cuanta página y revista hay de mis temas: mi hermana, mi mamá, mi familia, y mi bello marido, gracias por apoyarme en cada proyecto que emprendo.



Podes contactar con Malala Party Kids en:



Email: malalapartykids@hotmail.com 





LA TIENDA

Paula y Fabiana Marizza



¿Cómo surgió La Tienda?
Nació hace más de cuatro años, cuando ambas volvimos a vivir a Paraná. Nos inquietaban dos cosas, primero las ganas de hacer un emprendimiento juntas que realmente nos fascine, algo que nos genere pasión y entrega. Armar un proyecto donde las dos sentimos que dejamos de “trabajar” porque empezamos a hacer lo que nos gusta. Y por otro lado, teníamos la necesidad de encontrar cosas nuevas que, generalmente, en Buenos Aires (donde vivíamos) las veíamos por todos lados y acá no. Siempre fue un deseo, llenábamos hojas y archivos con ideas, y en paralelo trabajamos juntas en algunos proyectos Fabiana como arquitecta y yo como publicista, armando bares y discotecas de manera integral, teniendo como resultado un excelente trabajo.



¿Cuándo abrieron?
Este año, en particular, las dos con hijas de un año, sin pensarlo mucho, nos decidimos a emprender "La Tienda" y después de meses de mucho trabajo abrimos el pasado julio, nuestro sueño hecho realidad. Hoy tenemos mucho trabajo, clientes increíbles que se animan a armar sus casas con nosotras y están contentos porque están haciendo lo que desean y no lo que encuentran. Además tenemos un equipo super amplio de profesionales como carpinteros, herreros, tapiceros, modistas, entre otros, que nos ayudan a poder concretar los deseos de cada cliente.

¿Cómo llevan el trabajar juntas?
Si bien trabajamos las dos en todo, hay tareas que ya tenemos asignadas de forma individual, nos consultamos pero las llevamos a cabo solas. Fabiana al ser arquitecta se encarga de los proyectos de su rubro y de la decoración integral. Juntas armamos las propuestas, buscamos los proveedores y diseñamos, pero es ella la que lleva adelante las obras ya que tiene ese ejercicio profesional impecable que ve soluciones a problemas que a mí ni se me ocurrirían. 
Por otro lado, el manejo administrativo y comercial, como así también las relaciones de marketing y publicidad lo llevo yo, pero siempre planteando los temas juntas.

En el local se pueden encontrar piezas realmente interesantes, ¿Dónde las consiguen?

Los productos que tenemos son de diferentes proveedores, diseñadores independientes, artistas locales y hay también muchos productos que nosotras mismas diseñamos y producimos. La idea es siempre buscar, actualizar y ofrecer novedad, originalidad y servicio. Siempre procurando divertirnos en cada proceso, nosotras y los clientes. Porque no hay nada más lindo que hacer proyectos para tu propia casa.

¿Qué productos nos podemos encontrar para regalar si vamos al local?
En La tienda hay objetos decorativos, muebles de diseño (que diseñamos especialmente a medida y elección de color y herrajes para cada cliente), también hay almohadones, ropa de cama, manteles, banderines, y todo lo que se pueda hacer en telas. Además tenemos artefactos originales para iluminar rincones del hogar o vajilla de diseñadores en cerámica o porcelana pintada que son un sueño. Todo lo que ofrecemos busca complacer la necesidad de cada cliente. Si no lo tenemos, lo diseñamos y mandamos a hacer. Siempre enfocándonos en satisfacer esa visión particular que tiene cada persona de su propio hogar. 

Y para las fiestas ¿Qué tienen preparado? 
Para navidad mantuvimos la premisa de la decoración original. Buscar objetos que nos permitan ver el diseño en casa, siempre apuntando a divertirnos decorando para esta época del año, que es hermosa y festiva. Algunos de los objetos nos remontan a la navidad de nuestros abuelos como: cajas de música, carruseles, ruletas, molinos, adornos en madera con colores rojos y verdes o árboles de madera decorados con cencerros. 
También  ofrecemos adornos con un estilo rustico y simple que regalan calidez y naturalidad. Y están por supuesto las opciones de diseño independiente local y nacional que están cada vez más presente en la decoración de nuestros hogares: pinos en tela, adornos para el árbol en madera pintada a mano, banderines de tela o guirnaldas de luces con campanitas de tela o farolitos chinos. Lo ideal de estos adornos es el hecho de que muchos pueden estar decorando nuestra casa todo el año!




Podes contactar con La Tienda:


Dirección: San Lorenzo, 38 - Paraná
Email: paulamarizza@hotmail.com
Teléfono: 0343 4231169






VM ARTESANIAS

Vanina Manavella



¿Cómo surgió Vm Artesanías? 
Surgió, en principio, como un pasatiempo. Sentía la necesidad de hacer mis propios accesorios, ya que no me convencían los que estaban en el mercado. Además para mi es un verdadero placer hacer manualidades y cosas creativas. Me desafío a realizar mis propias creaciones. 


¿De dónde sale el nombre de la marca?
VM, es por mis iniciales Vanina Manavella

¿Cómo llevas a cabo la venta de los accesorios?
Vm Artesanías se difundió entre todas mis amigas y conocidos hasta, que dado el aumento de clientes, decidí unirme a las redes sociales, tan masivas ya desde hace unos años, creando así el Facebook VM Artesanías. Desde 2008, dejó de ser un hobbie, para convertirse en una de mis fuentes de ingreso y sobre todo mi cable a tierra.

¿Creas tus propios diseños?
Los diseños y todas mis creaciones las realizo yo, y mi familia colabora en la entrega de pedidos y otras actividades complementarias. 

¿En qué te inspiras?
Mis diseños se basan, principalmente, en mi gusto personal, trato de hacer cosas que primero me gusten a mi. No soy de las que sigue las tendencias a raja tabla. Creo que en Paraná tenemos gustos distintos que en Capital Federal, por ejemplo, donde está más arraigada la moda, pero si tengo en cuenta los colores de cada temporada. Además adapto los accesorios a las necesidades de mis clientas.




¿Tenes pensado algo especial para las fiestas?
He diseñado accesorios importantes para las recepciones, y además artículos que sean una linda opción de regalo, super original, para las navidades.





Podes contactar con VM Artesanías:


Facebook: Vm.artesanias
Email: vaninamanavella@gmail.com
Teléfono: 343 156215890
Feria: Expo Shine, próxima edición 14 de diciembre. 
(Esquina San Martín y Colón de 16:30 a 20:30 hs)




  


Carpe diem Ideas con Diseño

Natacha Farias y Eugenia Blanco



¿Cómo nació Carpe Diem?
Hace mucho tenía ganas de dedicarme a los objeto de decoración, darle una vuelta a cada cosa con diferentes diseños. Estudiando Diseño de Indumentaria, conocí a mi socia y amiga, Eugenia Blanco, ambas compartimos la mayoría de los trabajos de la facultad, lo que nos llevó a conocernos bien en los gustos y diseños de cada una. Una vez que terminamos la carrera, se me ocurre invitarla para que hagamos algo juntas en diseño de objetos, y es así como nació nuestro proyecto, relata Natacha. 





¿Diseñan ustedes?
Todos los diseños lo vemos entre las dos, siempre le damos una impronta personal a cada objeto. Trabajamos sobre todo con maderas de pallet recicladas y carreteles de cable. Utilizamos aquellas cosas que nos hace llegar la gente, objetos que nos encontramos o que las mismas personas nos ofrecen como desechos, nosotras le damos la vuelta para que cada uno se convierta en una pieza única de diseño. A pesar de reciclarlos y prestar muchísima atención en los detalles de armado y acabado del objeto, nos gusta que cada uno siga contando su historia; que se pueda observar el paso del tiempo o el trabajo que ha realizado antiguamente.

¿Qué objetos nos podemos encontrar en el showroom?
¡De todo! Tenemos mesas ratonas, bancos, cuadros, espejos, recibidores, macetas y una infinidad de elementos de decoración para el hogar. Ofrecemos la posibilidad de hacerlo bajo pedido en las medidas y colores que el cliente desee, inclusive armar con cada persona una pieza de diseño a su gusto. 
Como siempre decimos, cada objeto lleva un pedacito de nosotras. Esto realmente es algo que nos apasiona, y haber encontrado en la otra una buena compañera para este viaje no tiene precio.



¿Dónde está el local? 
Tenemos un taller a puertas cerradas. Ofrecemos la mercadería en nuestra Fan Page  y personalmente. Aunque el pasado 30 de noviembre, inauguramos el showroom navideño, que estará abierto en horario corrido de 9.00 a 20.30, todos los días, en calle San Juan 705, hasta el 24 de diciembre, inclusive.

Y para estas fiestas ¿Prepararon objetos especiales?
Ofrecemos árboles de navidad reciclados con pallet, con técnicas de tejidos o calados. Y también luces de navidad vestidas, que pueden ser usadas en decoración, pero algunas hechas en colores navideños para la ocasión.



Podes contactar con Carpe Diem:


Dirección: San Juan 705 - Paraná
Email: carpediemideas@hotmail.com
Teléfono: 343 -154 608050 (Natacha) y 343 - 155 259559 (Eugenia)







THE SWEET FLOUR

Constanza Muzzo





Constanza hizo la carrera de pastelería profesional en el Instituto Gastronómico Internacional, además de haber concurrido a clases demostrativas de grandes pasteleros como Osvaldo Gross.

¿Cómo nació The Sweet Flour?
La idea de comenzar fue hace mucho tiempo atrás pero por una cuestión de preparación profesional comencé en abril de este año. Junto con mi amiga Viviana Scandella, a quien conocí durante la carrera de pastelería profesional, decidimos asociarnos y llevar adelante este emprendimiento en la ciudad de Paraná.



¿Cuáles son sus servicios?
Ofrecemos todo lo que es pastelería, panificación y decoración de tortas para todo tipo de evento.

¿Y para estas fiestas?
Hemos preparado pan dulce artesanal, diferentes tipos de budines (budín de chocolate y banana, budín húmedo de manzana y chocolate, budín cítrico, budín marmolado, budín inglés con frutas secas, budín italiano de castaña y budín navideño de pecan). Además de tortas temáticas para Navidad y postres clásicos. 







Podes contactar con The Sweet Flour:


Email: sweetflour@outlook.com
Teléfono: 343 -154053665







Wednesday, December 4, 2013

Hannah Kaufman: "Paraná es mi segundo hogar"

Historia de Orilla a Orilla


Hannah es una joven norteamericana de 28 años que se fue de los Estados Unidos para vivir en Paraná a través de un intercambio cultural. Una experiencia que le cambió la vida y la inspiró a ser voluntaria para el Cuerpo de Paz en Paraguay.




A sus 16 años, dejaba por primera vez la ciudad de Gainesville, Florida, para realizar un intercambio cultural a través del Rotary Club de su ciudad y el Rotary Club Paraná, alojándose por tres meses con una familia local.
“Mi experiencia en Argentina me inspiró a seguir viajando y a empujarme a salir de la vida confortable y familiar en Estados Unidos. Después de graduarme en la universidad, unirme al Cuerpo de Paz fue una decisión natural. Estar en el extranjero y vivir como voluntaria usando mis conocimientos fuer mi granito de arena en la tarea por mejorar el mundo en el que vivimos”.


De todos los lugares del mundo ¿Por qué elegiste Argentina como destino para el intercambio?
No recuerdo precisamente cómo decidí viajar hasta allá, ya pasaron 14 años, pero sé que después de que la idea de realizar un intercambio con ese maravilloso país entró en mi cabeza, no salió nunca más. Tenía 15 años y quería desafiarme a hacer algo diferente, difícil y lejos. Cuando se lo comenté a mis padres, se negaron rotundamente. Pero sólo lograron motivarme aún más. Me puse en contacto con un miembro del Rotary Club en Gainesville y arreglé una entrevista. Como esta persona había viajado mucho a Argentina, me lo recomendó como destino y así fue. Aparentemente mis padres estaban convencidos porque después de eso me contactaron con una chica de Buenos Aires, la cual sería mi casa. Pero la vida tenía otros planes y por alguna razón llegó a mis manos la solicitud de una chica de Paraná y por instinto acepté sin tener la más remota idea de dónde quedaba la ciudad ni cómo era. ¡No podría haber tenido más suerte!

¿Investigaste sobre Paraná antes de venir?
En realidad, “mi hermana” paranaense vino primero a mi casa. Durante ese tiempo, a través de sus fotos e historias, aprendí sobre su familia, amigos y la ciudad.  Realmente ella fue más valiente, al venir hasta aquí, sin saber más de lo que había leído en el perfil de nuestra familia que le dieron, buscándonos por las caras de una foto en el aeropuerto.

¿Cuál fue tu primera impresión de tu nueva familia, la ciudad y tu vida paranaense?


La familia Patat, quienes me alojaron, siempre me hicieron sentir bienvenida en su casa y en sus vidas, era una más de ellos. En aquel entonces, mi español era malísimo, tenía vergüenza al hablar con las personas, por no poder expresarme correctamente. Pero logramos comunicarnos usando ambos idiomas y señas. Pensar en ellos siempre pone una gran sonrisa en mi cara.
La ciudad en sí es encantadora. Uno de mis recuerdos favoritos es estar en el parque tomando mate y mirando la gente pasar junto a las amigas de mi “hermana”. Aprendí mucho y experimenté muchas cosas por primera vez. Hoy miro hacia atrás con un mejor entendimiento de lo que fue mi adaptación cultural, y me doy cuenta que no siempre es tan fácil, por suerte la tuve a mi “hermana” y a su bellísima familia para guiarme y hacerme sentir querida.



¿Cómo era tu vida en la ciudad? 
En realidad la idea del intercambio era vivir y experimentar a través de la vida que lleva el anfitrión. Iba a su escuela, Comercio Nº1, pero al no manejar el español, me pasaba las horas escribiendo notas con las demás chicas y hasta alguna siesta sobre el pupitre, ¡Los profesores me comprendían! Lo genial fue, vivir el cambio de curso con los mismos compañeros, esa continuidad en los colegios norteamericanos no existe. Recuerdo que estaban preparando el viaje de egresados, así que todo era una fiesta, organizaban bailes y reuniones, sin duda toda una experiencia juvenil.

Partiste de los Estados Unidos, joven, despertando esa inquietud por viajar y conocer otras culturas ¿Crees que tu paso por Paraná te inspiró a vivir como voluntaria en Paraguay?
Sin duda, claro que sí. Luego de terminar la universidad, en 2008 viajo a Paraguay como parte del Cuerpo de Paz, exactamente a la comunidad de Barrero Pytâ, a unos 200 kilómetros de Asunción (dependiendo la ruta).

¿Cuál era tu misión?
Yo era una Extensionista de Salud Rural y Saneamiento del Cuerpo de Paz, que es una agencia de desarrollo del gobierno de los Estados Unidos. Su origen se remonta a la presidencia de John F. Kennedy en 1961. En general, nuestra misión responde a tres metas simples: brindar asistencia técnica a los países que lo soliciten para promover su desarrollo socio-económico sostenible, fomentar el intercambio cultural para que los ciudadanos del país tengan mejor comprensión de los ciudadanos estadounidenses y propiciar que los estadounidenses logren una mejor comprensión de la cultura de otros pueblos, en este caso, de Paraguay.
  
¿Cuánto tiempo viviste allí?
Normalmente un voluntario vive y trabaja en el país por dos años después de tres meses de entrenamiento, pero en mi caso, fue una estancia de cuatro años y medio. En un principio, estuve de voluntaria por dos años en la comunidad de Barrero Pytâ de 500 habitantes y luego solicité el puesto de Coordinadora de Voluntarios en las oficinas en Asunción. Logré el puesto, estuve un año más y luego solicité una extensión de 8 meses. Los últimos meses trabajé como Entrenadora Técnica del programa de Salud Rural y Saneamiento.

¿Tu trabajo en qué consistía?
Las primeras 11 semanas todos los voluntarios pasamos por una etapa de entrenamiento. Durante este tiempo mejoré mi español y aprendí guaraní, estudié la cultura paraguaya y las competencias técnicas del programa de Salud y Saneamiento Rural, el cual abarcaba temas sobre salud comunitaria, prevención de parasitosis, salud buco dental, nutrición, promoción de fogones, salud reproductiva y saneamiento ambiental. Cada día era diferente y dependía de la época y de las necesidades de la comunidad.

¿Cómo era un día tuyo?


Si bien nunca me consideré una persona matutina, en Paraguay me levantaba justo con el sol. El mate se convirtió en parte esencial de mi rutina mañanera. Al levantarme de la cama, instintivamente y con los ojos semi abiertos, iba a la cocina a calentar la pava, tomaba unos mates y comenzaba el día caminando hacia la escuela donde trabajaba. La escuela Barrero Pytâ, tenía alrededor de 90 alumnos, y cuando subía la cuesta los niños anunciaban mi llegada a gritos. Como voluntaria en salud rural enfocaba mis clases con objetivos sencillos: nutrición, parasitosis y el tratamiento de la basura. También incorporaba conceptos relacionados con la autoestima y el planeamiento del futuro personal, temas que no suelen tocarse en la institución. Luego de estar todo el día entre cantos y juegos, volvía a casa con mi perro, a disfrutar con mis vecinos de unos fríos tererés.

¿Te pudiste acostumbrar al calor?
Creía saber lo que era pasar calor antes de venir a Paraguay, por ser de Florida, una de las áreas más calurosas y húmedas de los Estados Unidos, de quejarme por las altas temperaturas aun pasando de las viviendas al coche, con aire acondicionado. En Paraguay, sólo teníamos duchas frías y tereré. Aunque me considero afortunada, muchos de mis compañeros voluntarios no tenían ni agua corriente.

¿Qué fue lo más bonito de tu estancia?
Sin duda, vivir en el campo. Era un privilegio, y no tan diferente de mi hogar a las afueras de Gainesville, que es la parte rural de la Florida. Allí nos rodea la naturaleza, no hay tráfico ni personas desconocidas en el vecindario. Me encantaba la tranquilidad que existía y la conexión entre las personas de la comunidad de Barrero Pytâ.

¿Cómo era la casa donde vivías?
Durante los dos primeros años me mudé bastante. Primero viví en una casita redonda dentro  de la propiedad de una familia, luego en otra casa de madera con techo de chapa (por el cual entraban algunos animalitos no deseados) y luego ya en una casa de material. Todas tenían en común que los baños estaban fuera de la casa. Por suerte, tenía un baño moderno, porque la mayoría de las viviendas paraguayas poseen letrinas. En general, las casas son de madera y material cocido con techos de teja, paja, madera y chapa. No tenía teléfono ni internet. Una vez a la semana, cuando iba hasta la ciudad cercana de Santani a comprar la comida y productos personales, paraba en un ciber a conectarme con el resto del mundo. Hoy ya la gente de la comunidad tiene celulares con internet pero hace cinco años, había solo cinco computadoras privadas en toda la comunidad.

¿Qué fue lo que más te llamó la atención de sus costumbres?
Por un lado, el uso de los yuyos como remedios es una costumbre muy encajada en la cultura paraguaya. Muchas veces, la enfermedad mejora pero cuando se trata de algo grave, al no asistir al médico, la situación continúa o empeora, lo cual es muy peligroso. Hay otras costumbres culturales que también afectan a la salud, por ejemplo, los padres no están acostumbrados a hablar con sus hijos sobre sexo ni salud sexual. La falta de conocimiento en combinación con la experimentación de los jóvenes da como resultado adolescentes embarazadas y la propagación de infecciones de transmisión sexual.

¿Cuáles son los problemas más comunes a los que te enfrentabas?
Los problemas más importantes estaban relacionados con la salud y la falta de higiene. En general, existe una falta de conocimiento sobre salud y maneras de prevenir y controlar las enfermedades. La educación es la solución más efectiva y menos costosa, pero la misma no solo basta si la gente no tiene deseo de cambiar su forma de vida. La higiene insalubre personal y ambiental, especialmente manos, comida, baños y pozos, aumentan los problemas de diarrea, fiebre, parasitosis y la inhabilidad de recuperarse de las infecciones. Llevan una dieta desequilibrada, alta en grasas y carbohidratos y baja en vitaminas y nutrientes, lo que desata problemas de diabetes, presión, colesterol y enfermedades cardiacas. Además, en caso de urgencia grave, el centro de atención más cercano estaba a 120 kilómetros. No había ambulancias, la gente dependía de algún vecino que tuviera auto o camioneta para transportar al herido.

Te gustó tanto Paraguay que hasta encontraste el amor. Contános cómo conociste a tu marido.


En 2011, salí con un grupo de amigos a una discoteca en Asunción, algo muy raro para mí. Esa noche conocí al hombre con quien me casé el 25 de noviembre del año pasado. Recuerdo que pasamos la noche mirándonos el uno al otro y poco a poco nos acercamos. Cuando estuvo más cerca de nuestro grupo y al escucharnos hablar, me invitó a bailar en inglés. Y desde ese momento, no nos hemos separado ni un día, nos casamos en la casa de mis padres en Gainesville.

¿Dónde viven en la actualidad?


Ahora con Dani, que por suerte ya obtuvo su Green Card(permiso de residencia estadounidense), estamos viviendo en Nueva Orleáns. Yo estoy haciendo un Máster en Salud Publica en la Universidad de Tulane - Escuela de Salud Publica y Medicina Tropical. Ambos trabajamos para empresas locales y tuvimos mucha suerte en encontrar un trabajo que nos guste y nos haga felices.